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Terra
La Coctelera

Ahora

Fui sendero. Encrucijada de caminos por la que la brisa campaba a sus anchas, sin ningún destino al que dirigirse. El olor a tierra mojada encharcaba mis pulmones en una reverberancia infinita de un eco olvidado a la fuerza.

Fui via de tránsito. Un suave tintineo llegaba de lejos, muy lejos. Tan lejos que parecía verdad.

Fui Triste, melancólicamente perdedor.

Hoy en día, soy lágrima. De calor lleno el hueco que aquel dia dejaste, al que volviste.

Deja fluir la lluvia. Los paraguas no se hicieron para nosotros.

Lightning - Filthy Human Begins

Siempre me alegra saber que siguen existiendo en la escena del metal extremo grupo que a mi parecer tienen un toque que los hace únicos. Todavía me pone más contento saber que uno de esos grupos consigue por fin sacar un álbum completo al mercado, y si además varios de los componentes de ese grupo son colegas, creo que ya está todo dicho.

Si se puede asociar una palabra al sonido de Lightning, es oscuridad. Cada canción de "Filthy Human Begins" destila maldad por los cuatro costados, sin tener que recurrir a la brutalidad exhacerbada. De hecho, el grupo huye de sonidos gorrinos o excesivamente "americanos", apostando por la técnica y la variedad en la composición. Pasajes más thrash, otros totalmente death old-school, y todo aderezado con ese sonido peculiar del que os hablaba antes conjugan el estilo de los sevillanos.

Bateria contundente y precisa, guitarras duras sin llegar jamás a saturar el oído, líneas de bajo curradas y la voz de Carlos Enríquez, un vocalista al que yo calificaría de peculiar en cierto modo, pero con una voz que a mi personalmente no me recuerda a nadie, lo que significa que ha sabido desarrollar la suya propia, cosa que cada vez hecho más de menos en el género.

Está claro que Lightning miran al pasado para realizar sus temas, encontrando toques de Morbid Angel e incluso Carcass en ciertos momentos, pero lo que sin duda está también clarísimo es que también saben apostar por sonidos más modernos (no me refiero a toques electrónicos ni nada parecido). Tienen algo diferente.

Os recomiendo encarecidamente la escucha de este trabajo, y si tengo que quedarme con algún tema, apuesto por el que abre el disco ("Predatory Gaze") como el mejor ejemplo para saber qué coño es Lightning, y "Dried Eyes", en el que la oscuridad rezuma por los cuatro costados.

Carcass-Necroticism-Desencanting The Insalubrious

No conozco igual de bien otros estilos musicales, pero no creo que me equivoque cuando afirmo que es dentro del metal donde mayor número de bandas se generan. Esto, unido a la cada vez más difícil tarea de crear nuevas propuestas en lo que a sonido se refiere hace que los grandes nombres del género se vean reservados a sólo unos pocos.

Hablar a estas alturas de Carcass quizá sea innecesario, y sobre todo redundante. La red está llena de biografías, reseñas, topics en foros e información abundantísima del grupo. Comentar que son uno de esos grandes nombres a los que antes me referí no creo que haga falta. La razón de este post es la recomendación encarecida de uno de sus trabajos.

"Necroticism-Desencanting The Insalubrious" es una obra maestra del metal extremo. Pocas veces vais a leerme una afirmación tan rotunda y radical acerca de ningún disco. Es cierto que a partir de este trabajo Carcass se fueron alejando de sus raíces más grind (no voy a entrar ahora en la eterna discusión de si fueron ellos o Napalm Death los creadores del género), acoplando a su sonido un mayor virtuosismo y nuevos planteamientos compositivos; esto causó la sorpresa entre muchos de sus fans, que acabarían abandonándolos en los dos siguientes discos. Lo que quizá esos fans sorprendidos sólo han conseguido entender con el paso del tiempo (situación habitual por otro lado) es que con "Necroticism", los ingleses abrian una brecha enorme en el pamorama metálico de la epoca y escribían una página en la historia del death metal.

Lo que vais a encontrar en este disco son canciones enfermas, no por su velocidad exagerada, su planteamiento caótico o su duración acojonante. Simplemente se trata de metal extremo de una calidad superior y con un gusto del que muchos han sabido beber, otros han copiado descaradamente y unos pocos más han desistido de imitar. Una batería contundente y efectiva, unos riffs sucios y directos, solos elaboradísimos, bajo aplastante y una voz que os hará pensar que os habla un demente. Esa es la idea sin duda.

Quizá lo mejor de este trabajo no es que sea obra de influencias exteriores, sino que el propio disco ha sido influencia posterior de prácticamente todas las bandas que se atreven a decir que practican metal extremo. Y bueno, está la guinda final: Carcass demostraron una vez más que hacían lo que le venía en gana. Pocas veces más una apetencia ha dado un resultado así.

Team America: La Policía Del Mundo

Ayer me levanté ocioso y me pillé esta película para ver si era cierto todo aquello que había leído u oído alguna vez acerca de ella.

A mitad de metraje tuve que quitarla. Vale, sonreí un par de veces y no puedo negar que el personaje del emperador de Corea del Norte está muy conseguido, pero por lo demás no le veo mucha coña a la peli esta. Si no recuerdo mal el film está perpetrado por los creadores de South Park, que me temo que lo único que han aportado es una apabullante cantidad de palabras malsonantes y un par de cancioncillas que repiten incesamente el verbo joder conjugado en diversos tiempos.

En su época me molaba South Park, e incluso me partí la caja con la película. Con el tiempo no es que el humor de cacas y pipises me haya dejado de hacer gracia, pero como ya os dije hace poco en otro artículo me temo que me hago viejo a pasos de gigante. Y es que no me río como antaño. Muchas coñas ridiculizando a Estados Unidos, una gran parodia de las pelis clásicas de espías (el mejor momento de la peli, al menos hasta donde la ví, es el mega-polvo que pegan dos de las marionetas protagonistas), pero a mi parecer falla en algo.

Oigan, que igual ustedes se han cagado de risa. Yo me tendré que comer un par de kiwis.

Grave Digger

Reconozco que conocí esta banda hace relativamente poco tiempo. Practican un heavy metal alemán bastante clasicón, con una voz muy característica.

El disco que tengo de ellos es el "Tunes Of War", curiosamente el mejorcito según muchos fans. El estilo de la banda es bastante peculiar; no os esperéis experimentos audio ni nada parecido, como ya os he dicho es heavy metal de palo, pero esa voz característica de la que os hablaba es quizá el punto determinante que hace al grupo singular.

Y es que su vocalista no alcanza tonos agudos impresionantes (una cualidad vocal que reconozco me llama mucho la atención a la hora de escuchar metal más añejo) ni tampoco rasga la voz al estio Udo, simplemente posee una garganta singularísima. Es una especie de tono cazallesco, cercano en ciertos momentos a Lemmy de Motörhead pero igualmente próximo al improperio proferido por el borracho de tu barrio. Puede sonar a coña y a punto negativo esto, pero creo que un tipo que canta así no tiene ningún complejo y añade un matiz a la música.

Está bien, al principio no lo aguantaba, pero luego le cogí el gustillo al grupo. Pa echar el rato no está mal.

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

Por motivos académicos (y porque tenía ganas de pillar el libro desde hace tiempo, para qué lo voy a negar) he leído hace poco la obra en la que se basa Blade Runner. Ahora la estoy releyendo para asimilarla del todo, pues admito que no me he parado como debiera.

Supongo que muchos la abréis leído o habréis oído hablar de ella. Un relato de ciencia ficción en el que se pueden encontrar retazos filosóficos muy interesantes, a mi parecer.

El género no está entre mis preferidos a la hora de leer, pero el señor Philip K. Dick ha resultado ser mejor de lo que todos sus fans conocidos me habían pintado. No me ha aburrido como me aburrió "Contact", un libro para los muy cafereros de la sci-fi, pero tampoco se trata de una historia sencilla y facilona. De hecho, en esta segunda lectura he encontrado detalles que se me escaparon. No sé si es que me hago viejo y empiezo a tener achaques, o es que cada día leo peor. Será que he ido perdiendo la costumbre.

Si aún no conocéis este libro, os recomiendo encarecidamente su lectura. Eso sí, tomároslo con calma y llegado el momento con bolígrafo y papel a mano para anotar. No es que haya que aprenderse varios millones de nombres como en el caso de la obra de Tolkien, simplemente os pueden surgir ideas curiosas que se pierdan en la memoria.

Opeth

Una de las conclusiones a las que llegué leyendo y estudiando a Nietzsche en Bachillerato es que las palabras no son más que desvirtuaciones de la realidad, burdas copias de una esencia que se escapaba a la lógica impuesta de la gramática. Sin embargo, los vocablos ya no son un mero significante y constituyen en sí mismos un significado en muchos casos.

El paso del tiempo me ha vuelto más escéptico y quizá algo menos "radical". Sigo considerando a Nietzsche como algo enorme, e igualmente mantengo la idea de que las palabras son un instrumento muy pobre. Sin embargo, no hay regla sin excepción. Siguen existiendo realidades a las que el afán de control de la lengua no consigue siquiera agarrar de los tobillos. Opeth.

Reconozco que no soy un gran fan del grupo, admito que no me sé ninguna de sus canciones y que no he oído sus discos tanto como otros trabajos. Del mismo modo no puedo decir que me pase el día escuchándolos, entre otras cosas porque me falta el tiempo. En lo que tengo que dar un sí rotundo es en que el significado de Opeth se me escapa en su totalidad.

No me refiero al problema idiomático, ni tampoco a una lacra interpretativa. Si bien conozco por referencias la supuesta temática de sus álbumes considero el mensaje de los suecos como una amalgama enorme de cosas que a cada uno nos sonará a algo distinto. Cuando hablo de significados hablo de sentimientos, de teorías, de sueños. Sensaciones.

Jamás diría que Opeth es la mejor banda del mundo, como jamás diría eso de ninguna (al menos en condiciones normales). Lo poco que puedo decir de ellos es que son únicos. Tienen un toque, algo que va mucho más allá de la moda actual de convertirse en seres especiales y solitarios. Opeth es Opeth, se acabó. Buscar definición para su música es un trabajo tan jodido como improductivo a mi parecer, ya que los géneros musicales se quedan cortos para definir, por lo tanto limitar al grupo. Si Opeth se limitan a algo es a hacer lo que quieren. Los cojones bien gordos que tienen los amigos.

Es oírlos y no sabría decir qué me transmiten. Lo más aproximado que puedo afirmar es que logran potenciar mi estado anímico en rango cualitativo. Aunque los escuche de fondo, sin prestarles realmente mucha atención, se les nota. Y no hablo del hilo musical de un dentista.

Por lo demás, no sé. Biografías, datos, reseñas y críticas en la web hay a patadas. Mi única pretensión es valorar algo que se me hace imposible de valorar. Contradicción aparente. Opeth, diría yo.

Cine raro

- Hey tío, no sabes la película que vi el otro día.
- Sorpréndeme.
- ¡Jesucristo Cazavampiros tío!
- ¡¿Cómo?!
- Sí colega, una peli gore canadiense cutrísima, los efectos especiales son pésimos, los actores no los conoce ni su puta madre y el guión es absurdo. Coño tronco, ¡si hasta los vampiros que salen se alimentan de piel de lesbiana!
- Ostia...¡eso me lo tengo que pillar pero ya!

Observad la última frase de este diálogo basado en un hecho real, que me pasó a mí. Efectivamente, en esa sentencia expreso los ardientes deseos de hacerme con semejante atentado a, según los entendidos, el buen gusto. La película que se menciona en la conversación no es un nombre ficticio para que penséis: "que tío más friki, las pelis que ve". Esa película existe, y si la he incluído en el ejemplo es porque la tengo reciente en la cabeza debido a un proyecto que estoy maquinando.

Ya os dejé caer hace poco que me gusta el cine gore, bizarro y freak. También, no sé si para convencerme a mí mismo de que no soy un inadaptado social (esto es una exageración en plan coña, no se me arremoline el gallinero) dije que por supuesto también visiono cine más comercial u/o accesible al gran público; de todos modos a día de hoy la línea que separa lo alternativo de lo que se lleva es realmente estrecha.

El caso es que desde que recuerdo, mi afición por el "lado oscuro" del cine no sólo ha significado un bajage cultural curioso en varios sentidos, sino también un aluvión de críticas, una sobrecarga de incomprensión por parte de muchos y en gran número de casos una estupefacción instantánea de mi interlocutor.

La pregunta más común es por qué. Cuáles son las razones que me llevan a visionar semejantes productos, qué motivaciones tengo a la hora de enfrentarme a películas con títulos como "Karate a muerte en Torremolinos" o "Frankenhooker (Frankenputa, interpretación personal a modo de film de la historia de Frankenstein)". La respuesta, amiguitos, no es coser y cantar.

Antes hablé de cultura. Sin duda alguna considero la serie z y el cine alternativo como algo artístico y cultural. Habrá quien piense que si no exponen tu obra en el Guggenheim no eres nadie, y a quienes le haga derramar lágrimas de dolor cualquier sonido que no sea una canción de Pink Floyd o Génesis. Elitismos siempre los ha habido y los habrá, desgraciadamente o por suerte. Curiosamente, no me incluyo entre esos seres humanos que acabo de mencionar; de hecho creo que en ocasiones peco de "demasiada" apertura cultural, lo que alguna que otra vez me ha llevado a visionar, escuchar o leer lo que para mí resultaron verdaderos truños como un puño.

Malas experiencias aparte, reitero mi opinión de que el cine freak es cultura. De hecho, gracias a la visión de películas turcas de serie b y a la posterior investigación acerca de las mismas sé que en Turquía los filmes americanos están vetados, por lo que los habilidosos cineastas de aquel país tienen que filmar sus propias versiones de las películas de moda, ajustando el presupuesto, el guión y todo lo que conforma la peli a la idiosincrasia de la región. Películas como "Lady Terminator", en la que el famoso robot humanoide es sustituido por una dama robótica, o "Saytan", versión turca de "El Exorcista" son excelentes ejemplos de esto que os cuento. Igualmente, tras películas como "Pink Flamingos" o "Desperate Living", ambas de John Waters, se esconde una crítica a las costumbres e ideas del american way of life (cuando este concepto apenas era un boceto) y constituyen un grito de inconformismo ante la estabulación mental que los yankis tan bien conocen.

No me negaréis, espero, que todos estos pequeños detalles son y forman una cultura. De acuerdo, no será lo mismo ni se presenta igual que la historia de la Guerra Civil española, pero os aseguro que me reí más viendo "Los Surfistas Nazis Deben Morir" que aprendiéndome la lista de los ríos de España. Bueno, en este último caso también me reí muchísimo pero por motivos diversos que no vienen al caso.

Por otro lado, el cine underground ofrece en gran número de sus propuestas simple y llana diversión, sin complicaciones argumentales ni exigencias de estudios superiores previos a la visualización de la película en concreto. Películas como "El Vengador Tóxico", "Braindead (Tu madre se ha comido a mi perro)" o "Premutos: El Ángel Caído" nos proponen un rato divertido, con un argumento muy sencillo y en algunos casos absurdo y surrealista (para mi gusto este detalle hace la peli aún más divertida) que lo único que pretende es entretener.

También es cierto que alguna que otra vez me lo he pasado estupendamente a costa de la película y no gracias a ella; reconozco que muchos de estos filmes son cutres, garrulos, sin demasiado trasfondo e incluso podríamos decir que infantiloides. Sin embargo estas características no son a veces casuales y pienso que no conforman otra cosa que las ganas de gamberrear de algunos directores y guionistas, a los que aplaudo por no tener ningún tipo de vergüenza. Como me dijo alguien un día: de la vergüenza no se come. Esto es lo que se llama el arte por el arte, diría yo.

Ya sea como ejercicio de reflexión o como simple excusa para pasar el rato, el cine freak, las películas bizarras, los filmes underground de la más baja estofa son una alternativa a lo de siempre, que paradójicamente de un tiempo a esta parte está convirtiéndose en lo underground. Algo así como la imposición de la anormalidad como norma. Una moda, quizá. La coña es que la moda pasará, ser friki ya no será guay y algunos podremos seguir viendo pelis malas con tranquilidad. Bueno, ahora también lo hacemos pero nos cuesta un poco más sentir ese gusto a lo prohibido y marginal en nuestras acciones.

Como diría el mismísimo Hijo de Dios en Jesucristo Cazavampiros: Ha llegado la hora de las conversiones. Transformaros en esquizofrénicos paranoides como yo (sin acritud) y haceos adictos a la roña. Veréis que chachi. Por cultura, por aburrimiento o por friki. Pero no presumáis de serlo. Brrr que escalofrío.