Categoría: Musiquilla
30 Diciembre 2006
Siempre me alegra saber que siguen existiendo en la escena del metal extremo grupo que a mi parecer tienen un toque que los hace únicos. Todavía me pone más contento saber que uno de esos grupos consigue por fin sacar un álbum completo al mercado, y si además varios de los componentes de ese grupo son colegas, creo que ya está todo dicho.
Si se puede asociar una palabra al sonido de Lightning, es oscuridad. Cada canción de "Filthy Human Begins" destila maldad por los cuatro costados, sin tener que recurrir a la brutalidad exhacerbada. De hecho, el grupo huye de sonidos gorrinos o excesivamente "americanos", apostando por la técnica y la variedad en la composición. Pasajes más thrash, otros totalmente death old-school, y todo aderezado con ese sonido peculiar del que os hablaba antes conjugan el estilo de los sevillanos.
Bateria contundente y precisa, guitarras duras sin llegar jamás a saturar el oído, líneas de bajo curradas y la voz de Carlos Enríquez, un vocalista al que yo calificaría de peculiar en cierto modo, pero con una voz que a mi personalmente no me recuerda a nadie, lo que significa que ha sabido desarrollar la suya propia, cosa que cada vez hecho más de menos en el género.
Está claro que Lightning miran al pasado para realizar sus temas, encontrando toques de Morbid Angel e incluso Carcass en ciertos momentos, pero lo que sin duda está también clarísimo es que también saben apostar por sonidos más modernos (no me refiero a toques electrónicos ni nada parecido). Tienen algo diferente.
Os recomiendo encarecidamente la escucha de este trabajo, y si tengo que quedarme con algún tema, apuesto por el que abre el disco ("Predatory Gaze") como el mejor ejemplo para saber qué coño es Lightning, y "Dried Eyes", en el que la oscuridad rezuma por los cuatro costados.
servido por Javi
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14 Diciembre 2006
No conozco igual de bien otros estilos musicales, pero no creo que me equivoque cuando afirmo que es dentro del metal donde mayor número de bandas se generan. Esto, unido a la cada vez más difícil tarea de crear nuevas propuestas en lo que a sonido se refiere hace que los grandes nombres del género se vean reservados a sólo unos pocos.
Hablar a estas alturas de Carcass quizá sea innecesario, y sobre todo redundante. La red está llena de biografías, reseñas, topics en foros e información abundantísima del grupo. Comentar que son uno de esos grandes nombres a los que antes me referí no creo que haga falta. La razón de este post es la recomendación encarecida de uno de sus trabajos.
"Necroticism-Desencanting The Insalubrious" es una obra maestra del metal extremo. Pocas veces vais a leerme una afirmación tan rotunda y radical acerca de ningún disco. Es cierto que a partir de este trabajo Carcass se fueron alejando de sus raíces más grind (no voy a entrar ahora en la eterna discusión de si fueron ellos o Napalm Death los creadores del género), acoplando a su sonido un mayor virtuosismo y nuevos planteamientos compositivos; esto causó la sorpresa entre muchos de sus fans, que acabarían abandonándolos en los dos siguientes discos. Lo que quizá esos fans sorprendidos sólo han conseguido entender con el paso del tiempo (situación habitual por otro lado) es que con "Necroticism", los ingleses abrian una brecha enorme en el pamorama metálico de la epoca y escribían una página en la historia del death metal.
Lo que vais a encontrar en este disco son canciones enfermas, no por su velocidad exagerada, su planteamiento caótico o su duración acojonante. Simplemente se trata de metal extremo de una calidad superior y con un gusto del que muchos han sabido beber, otros han copiado descaradamente y unos pocos más han desistido de imitar. Una batería contundente y efectiva, unos riffs sucios y directos, solos elaboradísimos, bajo aplastante y una voz que os hará pensar que os habla un demente. Esa es la idea sin duda.
Quizá lo mejor de este trabajo no es que sea obra de influencias exteriores, sino que el propio disco ha sido influencia posterior de prácticamente todas las bandas que se atreven a decir que practican metal extremo. Y bueno, está la guinda final: Carcass demostraron una vez más que hacían lo que le venía en gana. Pocas veces más una apetencia ha dado un resultado así.
servido por Javi
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9 Diciembre 2006
Reconozco que conocí esta banda hace relativamente poco tiempo. Practican un heavy metal alemán bastante clasicón, con una voz muy característica.
El disco que tengo de ellos es el "Tunes Of War", curiosamente el mejorcito según muchos fans. El estilo de la banda es bastante peculiar; no os esperéis experimentos audio ni nada parecido, como ya os he dicho es heavy metal de palo, pero esa voz característica de la que os hablaba es quizá el punto determinante que hace al grupo singular.
Y es que su vocalista no alcanza tonos agudos impresionantes (una cualidad vocal que reconozco me llama mucho la atención a la hora de escuchar metal más añejo) ni tampoco rasga la voz al estio Udo, simplemente posee una garganta singularísima. Es una especie de tono cazallesco, cercano en ciertos momentos a Lemmy de Motörhead pero igualmente próximo al improperio proferido por el borracho de tu barrio. Puede sonar a coña y a punto negativo esto, pero creo que un tipo que canta así no tiene ningún complejo y añade un matiz a la música.
Está bien, al principio no lo aguantaba, pero luego le cogí el gustillo al grupo. Pa echar el rato no está mal.
servido por Javi
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19 Noviembre 2006
Una de las conclusiones a las que llegué leyendo y estudiando a Nietzsche en Bachillerato es que las palabras no son más que desvirtuaciones de la realidad, burdas copias de una esencia que se escapaba a la lógica impuesta de la gramática. Sin embargo, los vocablos ya no son un mero significante y constituyen en sí mismos un significado en muchos casos.
El paso del tiempo me ha vuelto más escéptico y quizá algo menos "radical". Sigo considerando a Nietzsche como algo enorme, e igualmente mantengo la idea de que las palabras son un instrumento muy pobre. Sin embargo, no hay regla sin excepción. Siguen existiendo realidades a las que el afán de control de la lengua no consigue siquiera agarrar de los tobillos. Opeth.
Reconozco que no soy un gran fan del grupo, admito que no me sé ninguna de sus canciones y que no he oído sus discos tanto como otros trabajos. Del mismo modo no puedo decir que me pase el día escuchándolos, entre otras cosas porque me falta el tiempo. En lo que tengo que dar un sí rotundo es en que el significado de Opeth se me escapa en su totalidad.
No me refiero al problema idiomático, ni tampoco a una lacra interpretativa. Si bien conozco por referencias la supuesta temática de sus álbumes considero el mensaje de los suecos como una amalgama enorme de cosas que a cada uno nos sonará a algo distinto. Cuando hablo de significados hablo de sentimientos, de teorías, de sueños. Sensaciones.
Jamás diría que Opeth es la mejor banda del mundo, como jamás diría eso de ninguna (al menos en condiciones normales). Lo poco que puedo decir de ellos es que son únicos. Tienen un toque, algo que va mucho más allá de la moda actual de convertirse en seres especiales y solitarios. Opeth es Opeth, se acabó. Buscar definición para su música es un trabajo tan jodido como improductivo a mi parecer, ya que los géneros musicales se quedan cortos para definir, por lo tanto limitar al grupo. Si Opeth se limitan a algo es a hacer lo que quieren. Los cojones bien gordos que tienen los amigos.
Es oírlos y no sabría decir qué me transmiten. Lo más aproximado que puedo afirmar es que logran potenciar mi estado anímico en rango cualitativo. Aunque los escuche de fondo, sin prestarles realmente mucha atención, se les nota. Y no hablo del hilo musical de un dentista.
Por lo demás, no sé. Biografías, datos, reseñas y críticas en la web hay a patadas. Mi única pretensión es valorar algo que se me hace imposible de valorar. Contradicción aparente. Opeth, diría yo.
servido por Javi
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31 Julio 2006
Allí que estuve con los colegas y de puta madre oye. Grandes actuaciones (mencionar sobre todo Kreator, Testament, Saxon, Gotthard, Nevermore, Helloween), otras para mi gusto no tan grandes, precios populares sobre todo en la comidilla, organización pos tú sabes como son estas cosas...algunas cosillas molaron y otras molaron menos.
Eso sí, tengo que destacar sobre todo el buen ambiente que se respiró entre la peña; siempre estaban pululando los soplapollas de turno por allí pero a parte de esto tela de guay. La gente te dejaba pasar en los conciertos sin ningun problema, el personal que curraba allí valga la redundancia se lo curró un taco, incluso a más de uno le pasaron la mano en ciertos asuntos... resumiendo, gran festival y buenos días que hemos pasao. Eso sí: que calor cojones.
servido por Javi
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28 Julio 2006
Hace un tiempecillo que en una conversación alguien dejó caer este nombre, y otro colega comentó "eso es música para enfermos".
A lo mejor me va el sado pero me pillé los álbumes del grupo hace poco (no me había acordado hasta ahora...maldita memoria de mierda) y desde entonces alabo a los dioses de todo el puto olimpo.
¿Se pueden catalogar Meshuggah como metal extremo? Quizá. ¿Podemos hablar también de metal progresivo? Pues también. ¿Jazz fusión metal progresivo extremo? Seguramente. Aunque lo mejor sería no catalogarlos en ningún lado, porque al menos es lo que ellos parecen pretender, entre otras cosas.
Músicos enormes que llevan cada melodía, cada riff, cada acorde y todas y cada una de las notas hasta un horizonte que sólo se delimita en su mente de tarados mentales. Porque para hacer música así, sin caer en los clichés, en lo fácil y en lo de siempre hay que estar loco. Y viva la puta locura de hacer esa música y estar tan loco como para escucharla.
Los que busquen discos fáciles de digerir y que se te peguen al oído en la primera escucha que se busquen otra cosa. Creo que los componentes de este proyecto saben perfectamente que serán un grupo de minorías dentro de una música ya de por sí minoritaria, pero igualmente espero y pienso que les suda los cojones. Lo único que hacen es algo muy viejo y que no todos se atreven a realizar: lo que les sale del nardo. Loabilísimo por su parte. Aquellos que quieran pisar la delgada linea que separa la genialidad y la paranoya, que se pongan a Meshuggah en el coche, en el Pc, en el mp3, en el discman, y dejad que fluya. Notaréis esa sensación tan enorme y maravillosa, esa que te hace decir: joder.
Unos apuntes para los que quieren ir un poquito a tiro hecho: riffs pesados, contundentes (los guitarras usan instrumentos de ocho cuerdas en algunos casos, y afinación en un tono bastante bajo), solos que no desentonarían en un disco de John Petrucci (si bien quizá sean más degradantes y sucios que los del buenazo de Juanito, que por cierto en algunos momentos me produce bostezos) bajo enorme, que se aferra al tímpano y al paladar y allí se queda, esperando que las encías nos sangren de puro placer para seguir alimentándose de nuestras sensaciones más profundas.
En el apartado de la percusión del grupo un apunte aparte. El batería de Meshuggah está curtido en la escuela del jazz. Exacto: toca como le sale de la polla, juega con el tempo como le conviene y te sorprende con un trayazo en la sien cuando menos lo esperas. Sin embargo, anoche precisamente oí decir a alguien mientras escuchaba a Meshuggah que no se notaba esa educación en jazz del batería. A ver: eso de los baterías rápidos, davelombardianos, de muchos redobles, doble bombo a saco y tal molan un taco, pero ¿cuando coño se va a enterar la peña de que tocar un instrumento virtuosamente no significa ser el más rápido, el más veloz ni el menos lento? No digo que el batera del grupo este sea una tortuga, sólo quiero apuntar que cuando un músico es bueno, no necesita demostrarle a nadie que es el más rápido. Basta con oír lo que hace, y si se tiene un poquito de criterio, decir: copón...
Resumiendo: escuchad Meshuggah. Ya estáis tardando. Bueno, eso los que quieran volverse locos. Los que estén a gusto en su crisálida que se pillen por ahí otras cosillas menos "enfermas". Que sin embargo huelen a hospital.
servido por Javi
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23 Julio 2006
Hace unos días un colega me dijo: píllate algo del grupo Le Scrawl, que me los ha recomendado alguien y no sé qué hacen. Yo, sabiendo que mi colega suele pasarme mucha información de grupos de extremo, imaginé que este proyecto tenía que ver con eso. Y tiene que ver...pero a la vez no.
Imagina mezclar el grindcore con el ska, con toques de jazz, pop y hammond...pues eso es Le Scrawl. Canciones en formato grind, que no pasan de los dos minutos, pero en cada una de las cuales se contiene una amalgama de ritmos y sonidos que si bien los puristas y los recitentes a mezclar ciertos géneros probablemente aborrezcan, aquellos a los que les va la experimentación musical probablemente disfruten como un enano. Al menos yo lo he hecho.
He oído dos discos, "Too Short To Ignore", del año 2002, que contiene 66 temas (no se me asusten, que algunos no llegan ni al medio minuto) y "Eager To Please", del año 2004, con temas más larguitos. Curiosísimo grupo sin duda, y que os animo a escuchar,seguro que al menos la sorpresa os la da e igual le cogéis el gusto y to.
servido por Javi
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23 Julio 2006
Estos dos estupendos discos han caído en mis manos hace poco, y desde entonces no paro de oírlos.
Napalm han vuelto más cañeros y sucios que nunca. Caña, caña y caña desde el primer minuto hasta el último segundo. La sensación que se le queda a uno tras oír el trabajo es la de querer repetir. Sonido contundente, guitarras frenéticas, y dos voces (la del señor Barney Greenway, y más desgarrada y "blackie", la del guitarra cuyo nombre no recuerdo ahora mismo) que transmiten rabia. Como diría Félix: pequeño. ¿qué te ha pasado en la vida para hacer esa música? Brutal.
Tiene también ciertos toques el álbum en el que se ve como el grupo, a pesar de seguir ofreciendo lo de siempre (quien pretenda cambios radicales en Napalm Death a estas alturas me temo que lo lleva claro), también han querido añadir sonidos a los que personalmente no estoy acostumbrado en este grupo, como es ciertas voces femeninas de fondo en algún tema y una intro que no es sino el vestíbulo a un viaje a las raíces más punks y alternativas del sonido extremo.
El disco de los Deicide es harina de otro costal. No me refiero a que se hayan pasado a hacer gothic metal; siguen ofreciendo una bofetada musical en la cara. Sólo es que se nota quién ha entrado en el grupo. Jack Owen, ex-guitarra de Cannibal Corpse, criticado hasta la náusea por abandonar ese proyecto, ha dejado su huella (y de qué forma) en Deicide.
Pones el primer tema y nada de preludios ni historias extrañas. Un muro de sonido y un riff muy de la escuela "deicidosa" que se te mete en las orejas y te llega al tímpano de manera imparable, pero con una diferencia a sus anteriores trabajos. Es más rápido, más violento, y la voz del señor Benton es directa, cruda, dejando patente el paso y peso de los años, pero sin efectos. Así es como me gustan estas cosas coño, una patada en la boca del estómago sin concesiones.
A mitad del tema ocurre algo curioso: irrumpe un solo que bien podría aparecer en cualquier disco de heavy metal del bueno, con la salvedad de quien lo toca no es otro que el anteriormente mencionado Owen, que le da su toque. Y sigue el solo y continúa la tralla de fondo, y una batería que siempre heché en falta en Deicide, y un riff machacón... me emociono pero es que es un discazo, para mí.
Niños, si pueden oigan los dos trabajos y disfruten, merece la pena :D
servido por Javi
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