Siempre me alegra saber que siguen existiendo en la escena del metal extremo grupo que a mi parecer tienen un toque que los hace únicos. Todavía me pone más contento saber que uno de esos grupos consigue por fin sacar un álbum completo al mercado, y si además varios de los componentes de ese grupo son colegas, creo que ya está todo dicho.
Si se puede asociar una palabra al sonido de Lightning, es oscuridad. Cada canción de "Filthy Human Begins" destila maldad por los cuatro costados, sin tener que recurrir a la brutalidad exhacerbada. De hecho, el grupo huye de sonidos gorrinos o excesivamente "americanos", apostando por la técnica y la variedad en la composición. Pasajes más thrash, otros totalmente death old-school, y todo aderezado con ese sonido peculiar del que os hablaba antes conjugan el estilo de los sevillanos.
Bateria contundente y precisa, guitarras duras sin llegar jamás a saturar el oído, líneas de bajo curradas y la voz de Carlos Enríquez, un vocalista al que yo calificaría de peculiar en cierto modo, pero con una voz que a mi personalmente no me recuerda a nadie, lo que significa que ha sabido desarrollar la suya propia, cosa que cada vez hecho más de menos en el género.
Está claro que Lightning miran al pasado para realizar sus temas, encontrando toques de Morbid Angel e incluso Carcass en ciertos momentos, pero lo que sin duda está también clarísimo es que también saben apostar por sonidos más modernos (no me refiero a toques electrónicos ni nada parecido). Tienen algo diferente.
Os recomiendo encarecidamente la escucha de este trabajo, y si tengo que quedarme con algún tema, apuesto por el que abre el disco ("Predatory Gaze") como el mejor ejemplo para saber qué coño es Lightning, y "Dried Eyes", en el que la oscuridad rezuma por los cuatro costados.