Síndrome post-puentil
Ostia colega! Que coñazo eso de currar. Pero más coñazo aún es hacerlo tras un puentecillo.
Llegaba el viernes a las 2 de la tarde y hechábamos el cierre en la empresa, esta vez hasta hoy martes. Cosa rara, porque mi jefe y a la vez progenitor tiene una política de abrir cada día, todo el tiempo que pueda; sin embargo, esta vez la Feria pudo con él. El cierre significaba 3 días y medio de relax, de salir por ahí, de levantarse uno a la hora que buenamente prefiera, de recuperar el tiempo que no se ha tenido en otros momentos para hacer cosillas...en definitiva, "rascarse los cojones", esa expresión tan hermosa del castellano.
Lo chungo es cuando llega el lunes noche, y te percatas de que la cosa se ha acabado. En un primer momento, con un afán positivo y optimista, te intentas auto-convencer de que han sido unos poquitos días bien aprovechados, has salido, has entrado, has quedado, has....ado también; pero en mi caso el sentimiento se desvanece pronto. Sobre mi cabeza planeaba la realidad del trabajo, del dolor de espalda, de la rutina. Puf tío...que ansia, como diría un colega.
Cuando te percatas de que se termina, vas corriendo al calendario a buscar el próximo puente, y empiezas a hacer cuentas. Los hay que vamos más allá y ya buscamos los meses de verano para ver cuando cogemos las vacaciones y demás. Amo, que eso que dicen de que a los andaluces no nos gusta trabajar, me parece a mí que en mi caso es cierto al máximo. Aunque también es verdad que a quien coño le gusta trabajar. Me refiero a personas con una mentalidad sana.
Resumiendo: que malo es el puente, y a la vez que bueno. Ahora mismo me acabo de acordar de una frase moña que dice: "no llores porque terminó, sonríe porque sucedió". Pos tráeme clinex please :(