Envidio a los gatos
Hace un par de días, iba andando por mi calle camino a mi casa y vi de lejos a un par de gatos. No me asusté porque en mi barrio los gatos parece que los puso el ayuntamiento a la vez que el alumbrado, pero me los quedé mirando un ratillo (sí, me aburría a saco) y llegué a la conclusión de que los envidio.
Tú piénsalo colega: en primer lugar, los gatos, por naturaleza, o al menos la mayoría de las razas y sujetos de la especie hacen lo que les sale de los cojones. Un gato, por mucho que tenga un dueño que le dé de comer y demás, se pasa eso de la dependencia y el obedecer por el forro de sus felinos huevos. De vez en cuando se deja acariciar, se porta bien, hace ese ronroneo cuasi-erótico, pero ya está. No le pidas más a un gatito. Después se pasean por la casa, por la calle y por la ciudad cuando y como le viene en gana. Ole tus cojones ahí, don gato.
Aluego, resulta que los gatos van por ahí follando como conejos. Qué paradoja...follan como un roedor y luego se los comen. Bueno, eso, que si bien no controlo demasiado la etapa de celo de un gatino, al menos los que conozco se pasan el puto día mierdeando y rozando el culo por las esquinas. Te digo más: creo que más que envidiarles su promiscuidad, envidio eso de frotarse el ano por las paredes. Coño, es verdad: si cuando te pica la espalda y te rascas en la pared de tu cuarto te entra un gustazo brutal, imagina que no será rascarse el culo. Tengo que probarlo un día de estos :$
Y ya, la panacea de la existencia gatuna: se pueden chupar su propio aparato genital. Vamos a ver; ahora me vendrá el típico retrasado mental que pensará que soy homosexual y eso... lo explico. Una fantasía sexual de muchos hombres es chuparse su propia poya. No es mi caso, pero sé de alguno que le gustaría hacerlo y lo reconocen, otros que lo piensan pero se niegan a reconocerlo, y otros que no saben lo que quieren (de todo hay en los campos trigales del Zeñó). Yo, como muchos adolescentes experimentadores en su juventud, intenté hace unos años chupármela y evidentemente, no me llegaba. Mantengo por tanto mis costillas flotantes en perfecto estado. En realidad, es un punto eso de chuparte tu rabo o tu coño.
Es perfecto: estás asobinao en tu casa, sin nada que hacer, ni siquiera el mierdeo te llena como actividad...y vas y te haces una mamada (tragarse la leche o no es opcional). Colega...brutal, ¿no? Si te asustas no me leas más, ya ves tú, pero si sonríes y te acuerdas de algo y se te pone morcillona, bienvenido a mi mundo, entra sin llamar. Putos gatos macho...que se la chupan a ellos mismos, y se la pueden hasta limpiar en un momento dado. Además, los jodíos animalitos estos tienen la lengua con una rugosidad característica, lo que añade al placer supremo de chupársela a theyself el gustirrinín de una caricia estriada.
Coño, a ver si me reencarno en un puto gato, cojones. O en un canario, que na más que hacen cantar, comer, dormir y si tu dueño es ornitólogo o friki aviar, folletear. Aunque en realidad, también sé de personas-canario. No lo digo por el colorcito ni porque den el cante, sino porque viven así. Y yo curro 9 horas al día...mami..sálvame! :((