Deicide-The Stench Of Redemption; Napalm Death-Smear Campaign
Estos dos estupendos discos han caÃdo en mis manos hace poco, y desde entonces no paro de oÃrlos.
Napalm han vuelto más cañeros y sucios que nunca. Caña, caña y caña desde el primer minuto hasta el último segundo. La sensación que se le queda a uno tras oÃr el trabajo es la de querer repetir. Sonido contundente, guitarras frenéticas, y dos voces (la del señor Barney Greenway, y más desgarrada y "blackie", la del guitarra cuyo nombre no recuerdo ahora mismo) que transmiten rabia. Como dirÃa Félix: pequeño. ¿qué te ha pasado en la vida para hacer esa música? Brutal.
Tiene también ciertos toques el álbum en el que se ve como el grupo, a pesar de seguir ofreciendo lo de siempre (quien pretenda cambios radicales en Napalm Death a estas alturas me temo que lo lleva claro), también han querido añadir sonidos a los que personalmente no estoy acostumbrado en este grupo, como es ciertas voces femeninas de fondo en algún tema y una intro que no es sino el vestÃbulo a un viaje a las raÃces más punks y alternativas del sonido extremo.
El disco de los Deicide es harina de otro costal. No me refiero a que se hayan pasado a hacer gothic metal; siguen ofreciendo una bofetada musical en la cara. Sólo es que se nota quién ha entrado en el grupo. Jack Owen, ex-guitarra de Cannibal Corpse, criticado hasta la náusea por abandonar ese proyecto, ha dejado su huella (y de qué forma) en Deicide.
Pones el primer tema y nada de preludios ni historias extrañas. Un muro de sonido y un riff muy de la escuela "deicidosa" que se te mete en las orejas y te llega al tÃmpano de manera imparable, pero con una diferencia a sus anteriores trabajos. Es más rápido, más violento, y la voz del señor Benton es directa, cruda, dejando patente el paso y peso de los años, pero sin efectos. Asà es como me gustan estas cosas coño, una patada en la boca del estómago sin concesiones.
A mitad del tema ocurre algo curioso: irrumpe un solo que bien podrÃa aparecer en cualquier disco de heavy metal del bueno, con la salvedad de quien lo toca no es otro que el anteriormente mencionado Owen, que le da su toque. Y sigue el solo y continúa la tralla de fondo, y una baterÃa que siempre heché en falta en Deicide, y un riff machacón... me emociono pero es que es un discazo, para mÃ.
Niños, si pueden oigan los dos trabajos y disfruten, merece la pena :D