Ahora
Fui sendero. Encrucijada de caminos por la que la brisa campaba a sus anchas, sin ningún destino al que dirigirse. El olor a tierra mojada encharcaba mis pulmones en una reverberancia infinita de un eco olvidado a la fuerza.
Fui via de tránsito. Un suave tintineo llegaba de lejos, muy lejos. Tan lejos que parecía verdad.
Fui Triste, melancólicamente perdedor.
Hoy en día, soy lágrima. De calor lleno el hueco que aquel dia dejaste, al que volviste.
Deja fluir la lluvia. Los paraguas no se hicieron para nosotros.